Centro de atención del hígado 
 
 
 
 
 

Hahnemann University Hospital
216 North Broad Street
5to. Piso, Feinstein Building
Philadelphia, PA  19102

Teléfono:  215-762-3900

Fax:  215-762-8572

 

El Centro Hahnemann para hígado, vías biliares y páncreas está afiliado al Programa de Transplante de Hígado Pediátrico del Hospital Infantil St. Christopher.

 

Transplante de hígado de donador vivo

 

¿Por qué es necesaria la donación en vida?

En los últimos diez años, el número de candidatos para transplante de hígado se ha incrementado con rapidez, junto con mejores resultados y avances en el conocimiento de las comunidades médicas y generales en relación con los beneficios y disponibilidad de este procedimiento para salvar vidas. Sin embargo, el número de donadores cadavéricos sólo ha aumentado muy poco y esto ha creado una mayor brecha entre el número de pacientes que esperan un transplante y el número de hígados procedentes de donadores cadavéricos. En nuestros días, el riesgo de morir en espera de un transplante se encuentra entre el 10 y el 15%.

 

En la actualidad hay aproximadamente 18,000 personas en Estados Unidos en espera de un transplante, pero sólo hay suficientes hígados para realizar 5,000 transplantes al año. Debido a la escasez del órgano, más de 1,700 personas mueren al año desde 1997 mientras esperan un transplante de hígado; además, los tiempos de espera mayores dan como resultado que los pacientes se agraven antes de recibir su transplante, que puede dar origen a un resultado clínico más deficiente.

 

¿Qué experiencia se tiene ahora con la donación en vivo para transplantes?

La crisis en el suministro de órganos aceleró el uso de donadores vivos como recurso para los transplantes. Habiéndose iniciado en 1989, el transplante de hígado pediátrico implica la remoción de una pequeña parte del hígado de un adulto (un segmento, cerca del 20% del hígado) y el transplante a niños pequeños se ha convertido en un procedimiento común. Los problemas técnicos han disminuido y han aportado grandes experiencias, con lo que el transplante de un segmento del hígado a niños es ahora comparable con el transplante del órgano completo.

 

La escasa disponibilidad de donadores de hígado para adultos ha llevado a desarrollar el transplante de hígado por donación en vivo de adulto a adulto. Por lo general se requiere la donación del lóbulo derecho del hígado de un adulto sano, un familiar o amigo cercano, y su transplante a un receptor adulto en etapa terminal por enfermedad del hígado. Sólo en Estados Unidos, más de 2,100 donaciones en vivo para transplante de hígado en niños y adultos se realizaron hasta mediados de 2003.

 

¿Qué tiene de especial la donación de hígado de donador vivo?

El hígado es un órgano humano único porque posee la habilidad de regenerarse solo. Después de la remoción de una parte del hígado, éste crecerá a su tamaño original. A partir de pacientes a los que se les removió una parte del hígado (para extirpar un tumor, por ejemplo), sabemos que el hígado puede regresar a su tamaño  y funcionamiento originales y que los pacientes recuperan su estilo de vida previo. Si se remueve una porción del hígado de un donador vivo para transplante, el hígado del donador puede recuperar su tamaño normal y la porción transplantada crecerá al tamaño normal del receptor, con lo que un hígado se convertirá en dos hígados que funcionen en dos personas.

 

El transplante de donador vivo es una de las pocas situaciones excepcionales en la medicina en las que se realiza una cirugía mayor en un individuo al que médicamente no se le recomienda. A lo largo del desarrollo de la cirugía del donador vivo, la principal preocupación siempre han sido las necesidades, salud y seguridad del donador. Cualquier riesgo para el donador ha sido sopesado con los beneficios del receptor transplantado. Entre las ventajas del transplante de hígado se pueden incluir:

 

·               La capacidad de llevar a cabo el transplante antes de que el receptor se agrave.

 

·               La capacidad de optimizar las condiciones del receptor antes del transplante.

 

·               Un tiempo de conservación menor y una excelente calidad del hígado donado.

 

·               Un aumento en la cantidad de donadores cadavéricos de hígado para aquellos que no cuentan con un donador vivo.

 

¿Quiénes son los posibles receptores?

Primero debe evaluarse al receptor para asegurar que el transplante de hígado es el tratamiento indicado, con base en el tipo y el avance de la enfermedad hepática individual. En general, casi a todos los candidatos elegibles para transplante de hígado de donador cadavérico se les puede hacer un transplante de hígado de donador vivo.

 

Algunos pacientes pueden tener problemas médicos específicos por los que el transplante de hígado no sea el mejor tratamiento para ellos. Otros pueden no ser elegibles para un transplante de donador vivo por motivos técnicos o médicos.

 

Cuando se completa la evaluación para el transplante y se pone en la lista de espera al candidato para transplante de hígado, se comenta con el paciente y su familia la opción de donación en vida. En este momento es cuando es apropiada la revisión a los donadores potenciales.

 

¿Qué se puede esperar durante la evaluación al donador?

Los donadores potenciales deben ser adultos (mayores de 18 años) que estén en buenas condiciones de salud médica y psicológica. La mayoría de los donadores son familiares (cónyuge, padres, hermanos, hijos, sobrinos, etc.) del receptor o un amigo cercano. Lo ideal es que el tipo de sangre del donador y del receptor sean compatibles.

 

La evaluación se hace en etapas y por lo general requiere de varias consultas clínicas ambulatorias o de estancias cortas en el Hospital Universitario Hahnemann. Los potenciales donadores que viven lejos de Hahnemann pueden someterse a los exámenes preliminares en su localidad, con la condición de que sus médicos estén en contacto con nuestro equipo de transplantes.

 

Después de comentar los procedimientos de evaluación y la cirugía al donador con los miembros de nuestro equipo de transplantes, los exámenes y estudios que deben llevarse a cabo incluyen:

 

·                Exámenes de sangre

 

·               Rayos X de tórax

 

·                Electrocardiograma

 

·                Ultrasonido

 

·               Historial médico y examen físico por parte de un hepatólogo independiente del equipo de transplantes (abogado del donador)

 

·                Evaluación psicológica

 

·               Imagen por resonancia magnética

 

·               Biopsia del hígado

 

·                colangiografía endoscópica retrógrada

 

·                Angiografía

 

Si todos estos estudios sugieren que la persona sigue siendo posible donador, entonces se podrá programar la cirugía del donador y el transplante de hígado, y realizarla a la brevedad posible para el receptor y el donador. Esto puede ser a partir de unas cuantas horas o hasta en unas semanas después de haber completado la evaluación. Como parte de la preparación, al donador se le vacuna contra la hepatitis B y también el donador hace una auto-donación de sangre.

 

El donador potencial puede darse cuenta que le ayuda platicar con otros pacientes que hayan sido donadores vivos de hígado con quienes pueda comentar sus sentimientos y temores por convertirse en donador. Si el donador potencial tiene interés en platicar con otros donadores vivos de hígado, algún miembro del equipo de transplante puede arreglar el encuentro. Si en algún momento durante la evaluación el donador cambia de parecer y decide no ser donador, sólo necesita comentarlo con el médico. El receptor seguirá estando activo en la lista convencional de transplantes. El receptor también puede decidir buscar a otro donador vivo de hígado.

 

Por principio, cualquier adulto sano con funcionamiento normal del hígado y una buena relación con el receptor puede ser un posible donador vivo.

 

¿Qué le sucede al donador durante la cirugía y después?

Por lo general, al donador se le admite en el hospital un día antes a que se realice la cirugía. El tipo y extensión del hígado removido del donador depende de la edad y talla del receptor, y puede ser de la parte derecha o la izquierda del hígado (vea las imágenes de abajo).

 

Después de la cirugía al donador, el promedio de estancia en el hospital es de cinco días y las primeras 24 horas permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos Quirúrgicos. La mayoría de los pacientes pueden ponerse en pie, con ayuda, durante el primero o segundo días después de la cirugía.

 

Es posible que el donador tenga sondas de plástico para el drenaje de su pared abdominal, que ayudan a determinar si hay sangrado o secreción biliar después de la cirugía. El dolor se puede controlar con medicamentos por vía intravenosa. Al donador se le coloca un catéter en la vesícula cuando está bajo efecto de la anestesia y se le retira al segundo o tercer día de la cirugía. Por lo general, el donador bebe líquidos a partir del segundo día de la cirugía y se le permite dieta blanda hasta que tolera una dieta regular.

 

Si el donador vive fuera del área metropolitana de Filadelfia, se le puede pedir que permanezca en el área hasta por dos semanas posteriores a su cirugía. El donador debe acudir a consultas postoperatorias que incluirá revisiones físicas por parte del cirujano y exámenes de laboratorio. También acudirá a consultas de seguimiento en las que se incluye una resonancia magnética para revisar la restauración del hígado remanente.

 

La mayoría de las personas con capaces de regresar a su trabajo después de seis a ocho semanas, dependiendo de la forma en la que se llevó a cabo la cirugía y del tipo de trabajo que realicen. Si el donador realiza trabajo de escritorio puede regresar a su trabajo antes que otros pacientes a los que se les demande trabajo físico.

 

¿Cuáles son los riesgos para el donador?

Siempre que se realiza una cirugía mayor hay riesgos. Los problemas incluyen una lenta recuperación de la actividad intestinal, infección de la herida, hernia en la incisión y flebitis (coágulos en las venas de las piernas). Son raros los problemas serios relacionados con la cirugía de hígado, pero incluyen sangrado, una nueva cirugía, obstrucción intestinal y complicaciones con las vías biliares.

 

¿Cuáles son los temas financieros relacionados con la cirugía para transplante de donador vivo?

La evaluación pre-operatoria, la cirugía, la estancia hospitalaria y las consultas ambulatorias, así como cualquier tratamiento médico relacionado con la cirugía del donador durante los primeros tres meses pueden quedar cubiertos por el seguro del receptor. El donador puede ser responsable por los medicamentos como para controlar el dolor o los antibióticos después de su alta del hospital. El donador también puede ser responsable por el costo de transporte y alojamiento no hospitalario relacionado con su evaluación y cirugía.

 

Para mayores informes y formulación de dudas, por favor contacte a:

 

Centro para enfermedades del hígado, vías biliares y páncreas

Teléfono: 215-762-3900

Fax: 215-762-8572

Página web: www.hahnemannhospital.com

 

Directorio del Centro de hígado:

Dr. Michael J. Moritz, jefe de transplante abdominal

 

Dr. Burckhardt H. Ringe, director del Centro de hígado, vías biliares y páncreas

 

Dra. Gillian Ann Zeldin, jefa de hepatología, directora médica de transplante de hígado

 

Dr. Humberto Soriano, director del Programa de transplante de hígado del Hospital Infantil St. Christopher

 

Fuentes:

·                American Liver Foundation 1-800-GO-LIVER; www.liverfoundation.org

 

·               UNOS (United Network for Organ Sharing) 1-888-894-6361; www.unos.org

 

·               Gift of Life Program 1-800-DONORS-1; www.donors1.org

 

 

 

 
 
 
 
 

Hahnemann University Hospital | 230 N Broad St, Philadelphia, PA 19102