Terapia revolucionaria contra una enfermedad mortal de la médula ósea 
 
jueves, 06 junio 2002 
 
 

De tal palo, tal astilla

"Es una increíble historia de éxito", nos dice la Dra. Isadore Brodsky, directora de hematología y oncología en Hahnemann University Hospital, refiriéndose al tratamiento para la anemia aplástica severa, un trastorno mortal de la médula ósea, que recientemente se probó.

Sucede que su hijo, el Dr. Robert Brodsky, profesor adjunto de oncología y medicina en la Facultad de medicina de Johns Hopkins University, dirigió esta sorprendente investigación. También se graduó en 1989 de la Facultad de medicina MCP Hahnemann University. Esta investigación fue un esfuerzo conjunto que combinó los recursos y talentos de Hahnemann, Johns Hopkins y University of Maryland. El Dr. Isadore Brodsky, especialista de renombre mundial en cáncer, también fue miembro del equipo.

Hasta ahora, el pronóstico de los pacientes a quienes se diagnosticaba anemia aplástica severa (SAA) no era nada alentador. Al igual que con otras enfermedades auto-inmunológicas, inexplicablemente el sistema inmunológico del cuerpo se vuelve loco, empezando a autodestruirse. En la SAA, el sistema inmunológico del paciente ataca las células madre de la médula ósea, eliminando su capacidad para fabricar nuevos eritrocitos que transporten el oxígeno en la sangre, leucocitos que luchen contra las infecciones y plaquetas para la coagulación. El principal sistema productor de sangre en el cuerpo falla, al igual que el paciente.

Una tarea para los detectives médicos

Hasta ahora, el tratamiento era o un transplante de médula ósea, para el que sólo un reducido número de pacientes es elegible, o la inmunoterapia a largo plazo. El Dr. R. Brodsky y su equipo de investigadores descubrieron que el probado medicamento de quimioterapia Cytoxan (ciclofosfamida), administrado en dosis muy altas por régimen intravenoso durante cuatro días, podía usarse para el tratamiento de la anemia aplástica severa en pacientes no aptos para el transplante de médula ósea.

El Dr. I. Brodsky explica: el impacto del Cytoxan es que las células madre de la médula ósea pueden reconstruir dicha médula y “reiniciar” el sistema inmunológico del paciente, permitiéndole funcionar con normalidad y sin la necesidad de continuar con la terapia.

El estudio, publicado el 4 de octubre de 2001 en Annals of Internal Medicine, indica que 73 por ciento de los pacientes de SAA en el estudio ya no requerían medicamentos después de dos años. Y a los 50 meses, el 65 por ciento de los pacientes entraron en remisión sin necesidad de medicamentos.

La esperanza asoma en el horizonte

El uso exitoso de Cytoxan para el tratamiento de la SAA abre las puertas a una similar para las 80 enfermedades auto-inmunológicas, destructivas y discapacitantes como el lupus eritematoso, la enfermedad de Crohn, la artritis reumatoide y los trastornos neurológicos.

Las buenas noticias desde el punto económico son que el tratamiento es relativamente barato, ya que el Cytoxan ha estado en el Mercado desde la década de 1950 y la patente ya no aplica. "A las compañías de seguros les va a encantar", añade el Dr. I. Brodsky.

El brillante trabajo de los Doctores Brodsky y Brodsky, junto con su equipo de clase mundial en las tres instituciones, ofrece grandes esperanzas a los pacientes y sus familias.

El consultorio de la Dra. Isadore Brodsky se encuentra en el hospital. Puede comunicarse con él al (215) 762-7735.

 
 
 
 
 
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